Puedo sobrevivir sin ti una noche
y sonreír e incluso reír
puedo pasear, hablar y mirar
e incluso puedo bailar
sabiendo que contigo no me voy a topar
puedo gritar
puedo soñar, imaginar
puedo mirar hacia atrás
y recordar
e incluso llorar.
Sin ti puedo existir e incluso
sobrevivir mil noches
y una vida.
Sin ti soy yo;
observo, miro, hablo, escucho,
rio...
pero nunca como contigo.
Cuando tú estás
definitivamente inundas
mi sangre con tu efecto
y me robas la cabeza,
mis piernas y mis brazos
y todo yo
se mueve a tu son
y mientras más bebo de ti,
más quiero.
Jamás reiré como cuando tú
estás presente en mi
y jamás besaré como lo hago contigo
sólo tú eres capaz de detener
el tiempo en un instante
y hacer volar la noche en horas que
son eternas pero breves.
Sólo cuando tú estás
sé a dónde mirar,
a quién buscar,
con quién hablar
y hacia dónde ir
sólo tú eres capaz
de darme tanta alegría y felicidad
sólo tú puedes convertir
una lágrima en sonrisa
un beso en amor
y el amor en lo infinito.
Gracias a Dios que existes
y te conozco
para que cada noche sea distinta,
especial, única.
A veces vomito…
pero al día siguiente
estoy como nueva
y un poco más de ti
me ayuda a reponerme.
Sólo alguien como tú
podría hacer que salieran de mi estas palabras
y sobretodo
esta comparación tan absurda,
pero lo he pensado
y definitivamente,
eres mi copa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario